viernes, 29 de noviembre de 2019

Comparaciones: Joker, Los miserables, Vitalina Varela y La hija de un ladrón.

Creer en el cine o mirarse el ombligo
Como sabemos, el lenguaje audiovisual es poderosísimo. Lo que confiere a sus relatos esa misma virtualidad. Una ficción o un documental pueden afectar y conformar profundamente (y sin que ni siquiera seamos conscientes de ello) nuestro imaginario, nuestros mapas afectivos y emocionales, nuestra manera de ver e interpretar el mundo y, por consiguiente, de estar en él.

 

lunes, 11 de noviembre de 2019

Adults in the Room de Costa Gavras, 2019


Adults in the Room de Costa Gavras, 2019.
No soy fiel seguidora de Costa-Gavras. Creo que el último film suyo que realmente me gustó fue Missing, con eso lo digo todo...


lunes, 21 de octubre de 2019

"La guerra de los mundos" de Steven Spielberg (2005)


De vez en cuando me meto a ver películas de esas que en su día fueron taquillazos. Ayer lo hice con "La guerra de los mundos" de Steven Spielberg (2005).
Ningún interés, la verdad. Me entretenía y alucinaba pensando en los millones y millones que debieron invertir en decorados y efectos especiales... eso sí. Pero, por supuesto, los recuperaron con creces. Spielberg es una máquina de hacer dinero.

sábado, 19 de octubre de 2019

‘Joker’ o los mensajes ambiguos de las distopías

Ante cualquier obra de creación, se abren dos ángulos de análisis: el de su calidad y el de su ideología.
No siempre coinciden, aunque también es infrecuente que el divorcio sea total.
 Con todo, yo propugno que las críticas incluyan siempre esos dos enfoques (y como creo que nadie puede situarse al margen de la ideología, cuando no se emite opinión sobre la que concretamente sostiene una propuesta artística, pienso que se debe a que el enunciador coincide con ella, aunque no sea consciente).

No pienso que la calidad de una obra justifique sus barbaries o propuestas reaccionarias (si las tiene), pero tampoco pueda ser aprobada una obra plagada de buenas intenciones, pero de realización torpe.

Con todo, los casos extremos son raros y lo más habitual es que las propuestas artísticas se mantengan en una franja intermedia, tanto en su contenido como en su forma.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Il traditore (El traidor) Marco Bellocchio.


Il traditore de Marco Bellocchio.
Dura dos horas y media (casi) y, bueno, te las tragas. O sea, se puede ver sin sufrir. No es de eso films donde, al cabo de media hora, te dices: “¡Qué horror, qué pestiño, qué hago yo aquí!”.