martes, 16 de junio de 2015

Carmina y amén.


Carmina y amen (Paco León, 2014) se ve en un suspiro. Tiene un ritmo excelente que no decae en todo el metraje. O dicho de otra manera, la historia está bien narrada. Y lo consigue con una gran economía de medios: pocos actores, poca acción y poquísimos decorados. Eso por la forma.
Con respecto al fondo, al tema, considero que estamos ante un interesantísimo estudio etnográfico de las clases populares (concretamente de Sevilla).


En Almodóvar siempre (o casi) estábamos ante una deformación paródica (digo estábamos porque ahora ya se dedica al melodrama, aunque en sus films sigan existiendo ciertos toques marginales de parodia). Almodóvar tenía el punto de vista de la "movida", un punto de vista de "moderno" que admite con humor las conductas exóticas, que acepta los “raros con sus rarezas porque son incluso divertidos".
Paco León es mucho más realista y nos dice otra cosa totalmente distinta: "Hay gente cuya inteligencia y funcionamiento no concuerda con lo que la cultura dominante ha normalizado como estándar pero esa gente no es ni más exótica (ni más "normal") que los aparentemente integrados".
La televisión es el único medio que, a veces, refleja esos otros mundos (que sin embargo están en éste) pero lo hace sin respeto, en sus vertientes más exageradas, circenses y enloquecidas.
Paco León no. Él no busca ni “épater le bourgeois”, ni divertirnos con la mostración de un gabinete de curiosidades. No estamos, pues, ante una galería de monstruitos, ni de seres embrutecidos -como los que a veces pueblan las pelis de los Cohen-, ni ante una panda de horteras cutres y reaccionarios como los que nos muestra Santiago Segura.
Para empezar, este director no mira a sus personajes como bichos raros, sino con cariño y respeto. Tampoco se coloca por encima de ellos sino a su misma altura. Lo cual no significa que en la película no haya personajes muy “límites” pero no parecen estar ahí por afán de coleccionar anomalías sino porque en cualquier grupo humano, sea el que sea, los hay (piénsese una comunidad de vecinos cualquiera).
Esta es esencialmente una película realista. Yo la vi en Sevilla la tarde de su estreno. Al día siguiente asistí, en vivo y en directo, a una demostración del episodio "San Judas Tadeo, abogado de los imposibles". Es más: por la noche fui de cañas a un barrio popular y me encontré con una chica (treinta y tantos o cuarenta) que era exactamente como el personaje que interpreta Yolanda Ramos (y que es de los que parecen más paródicos y exagerados).

Las mujeres de "Carmina y amen".

La película nos cuenta cómo sus personajes (esencialmente mujeres) tienen que lidiar con la vida y cómo lo hacen de bien, echando mano de lo que tienen a su disposición.
Como sabréis (al menos yo lo repito incansablemente) considero que una inmensa mayoría de los films deforman la realidad. Lo hacen de varias maneras (ignorándola, suprimiéndola, deformándola, etc.). Con las mujeres lo practican de todas las maneras posibles y el resultado es espectacular: en un 90% de las películas somos seres absolutamente marginales a los que, según parece (fuera del lance amoroso), no nos ocurre nada digno de contarse.
Ya sabemos que la mitad de la población somos mujeres. Sabemos que, excepto en los puestos de prestigio y poder que los hombres siguen copando con todo descaro, las mujeres estamos en todas partes y hacemos de todo. Pero las películas aún no se han enterado.


Y por eso me gusta también Carmina y amen, no solo porque las mujeres son protagonistas sino porque refleja una realidad palpable, ignorada, sin embargo, por el cine: las mujeres son las que sostienen el entramado social, gestionan las relaciones humanas, resuelven las problemáticas que se van presentando, crean la cohesión afectiva, mantienen el cariño, solucionan los conflictos, se hacen cargo de los asuntos cotidianos a todos los niveles (comida, limpieza, pago de facturas, impuestos, trámites, enseñanza, salud y enfermedad…). Esto es así entre amplias capas de la población y muy palmario en las clases populares.
Mi teoría es que esa situación nace justamente de la supremacía masculina que establece el patriarcado. Vivimos cambios tan acelerados y estresantes que cualquiera siente pavor al enfrentarse a ellos. Y más si no tienes un gran nivel cultural ni has viajado fuera de tu pueblo o barrio. Y, desde luego, afrontar lo cotidiano es un trabajazo. Los hombres, aprovechándose de su poder, se desentienden y se lo cargan a sus mujeres. Y a ellas no les queda más remedio que enfrentarse a sus miedos y sus limitaciones y aprender a ir al banco, a hacer "papeles", a pagar la contribución, a acudir a las reuniones de padres, llevar el control de las diferentes medicaciones de los miembros de la familia, estar al tanto de vacunas, facturas, cumpleaños, bodas, operaciones y de toda clase de tratos sociales. Pero la consecuencia positiva es que ellas, al tener que ponerse las pilas, son mucho más espabiladas, más dinámicas, más lanzadas, más modernas, más fuertes…
Carmina y amen lo muestra de forma clarividente.
Claro, no son mujeres feministas. Si lo fueran, se negarían a hacerse cargo ellas solas de todas esas tareas, lo cual redundaría beneficiosamente tanto en ellas (más descansadas) como en ellos (más avivados). Pero mi mirada es optimista y pienso que están en camino, que lo conseguirán porque forzosamente toda esa responsabilidad que asumen las transforma y terminará empujándolas a reivindicar otro tipo de relaciones personales con los varones. Seguro.
Pero, en el punto intermedio, sufren de mucha soledad (a pesar de las redes sociales y amistosas que fabrican), pues, ni los hombres las acompañan ni tampoco ellas consiguen emanciparse emocionalmente de esos varones que tienen, más que a su lado, a su cargo.
Y quizá por eso, como también muestra la película, hay un claro trasfondo melancólico en esos personajes femeninos. Más acentuado en Carmina pero que también marca a la hija y, con diferentes modos, a casi todas las demás. Como notaba una amiga mía, son mujeres resolutivas y fuertes pero en ellas se percibe una caga muy tanática.

Por resumir: el film describe la situación real de muchas mujeres de hoy en día. Mujeres que en nada se parecen a la que nos muestra el cine mayoritario (“las guapas pavas” que, indefectiblemente han de ser salvarlas por un varón) pero que aún no han podido adueñarse de su destino y que difícilmente encuentran los hombres que puedan ser sus iguales y sus compañeros.

domingo, 14 de junio de 2015

Festival Internacional de "Muy cortos", 2015




Dos días en el “Festival Internacional de Muy Cortos” (bueno, no sé cómo lo llamarán en español).
Después de ver unos 100, dos cosas:
1. me sorprende y agrada la imaginación, la calidad, el entusiasmo, la fuerza que se percibe detrás de muchos de estos “muy cortos” (duran 3 minutos como máximo).
2. En la sección “Paroles des femmes” (Palabras de mujer) ganó un español: Carlos Caro Martín con un film, “Punishment island”, muy interesante.
Estuve charlando con Carlos un ratito y me pareció, él también, muy interesante y comprometido.
Podéis mirar sus películas en http://www.nosolofilms.org/
Seguirlo en https://www.facebook.com/Nosolofims



viernes, 12 de junio de 2015

Sils Maria (Olivier Assayas, 2014).

Me interesó mucho esta película: Sils Maria (Olivier Assayas, 2014).

Me parece sutil, inteligente, compleja. 
Se centra en personajes femeninos lo cual -lamentablemente- sigue siendo novedoso pues el cine actual ignora aún que las mujeres somos la mitad de la humanidad y, es más, que cada una de nosotras tiene una vida, con independencia de cuáles sean sus nuestras relaciones con los hombres. 



La película no es perfecta, claro. Tiene alguna debilidades de guion (que compensa con otras generalidades de guion).
Desde mi punto de vista, le pierde algún exceso y algún recurso fácil al "como yo lo hago, yo hago lo que me parece". Que sí, que ya sabemos que quien hace decide pero, cuando se cuenta, conviene no olvidar que l*s espectador*s también tienen derechos. Lo digo porque, si bien es cierto que no todo tiene por qué quedar explicado en una película (o en cualquier otra representación) existe, sin embargo una cierta cortesía o deber hacia l*s espectador*s. ¿por qué mostrar algo que luego (ni antes, ni en medio, ni al final) tiene conexión ni explicación? lo sueltas y ya... Pues mejor te lo callas (y no me refiero al “misterio” final  sino, por ejemplo, a la vomitona, si veis el film, ya comprenderéis).

Pero, cuando digo que tiene momentos extraordinarios desde el punto de vista de la complejidad narrativa y desde el punto de vista de la inteligencia cinematográfica, me refiero, por ejemplo, a los primeros minutos del film. Un inicio extraordinario. No se anda por las ramas, te mete en seco en la situación, te explica quiénes son, qué hacen y donde van esos personajes al tiempo que te deja aún en una cierta confusión. Como suele ocurrir en la vida cuando conoces a alguien.
A mí esa secuencia me pareció una lección de cine desde todos los ángulos.

También el tema (o los temas) que aborda son interesantes. Estos tres, por ejemplo: 
1.  La relación entre ellas (Maria Enders, interpretado por Juliette Binoche con Valentine, interpretado por Kristen Stewart), la relación entre Maria Enders (Binoche), actriz consagrada y clásica y Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), figura emergente y "rabiosamente" actual.  
2.    La complejidad y matices que conlleva la creación y la interpretación de una obra, las diferentes lecturas que pueden hacerse y ofrecerse al público... Los diálogos en torno a este tema me parecen apasionantes.
 3.  La inevitabilidad del paso del tiempo, la necesidad de adaptarse y la dificultad para hacerlo.
  
Las tres actrices extraordinarias pero Kristen Stewart directamente excelsa (y mira tú que yo andaba muy mal dispuesta a cuenta de los vampiros aquellos).

O sea, buen cine francés. Digo lo de francés por lo literario (hasta citan a Baltasar Gracián) y por el intercambio de disquisiciones, análisis, etc. O sea, a años luz del cine de acción tipo americano.
Ah, pero, ojo, tampoco cae en ese snobismo que a mí me irrita, tipo El porvenir. 

jueves, 11 de junio de 2015

La Quinzaine de Réalisateurs. Cannes 2015

Este año estoy bastante decepcionada con las pelis de La Quinzaine des réalisateurs de Cannes.
De 17, solo dos realizadas por mujeres, solo tres con protagonistas femenins y dos más coprotagonizadas.

Me parecieron, en conjunto, mediocres, “du dejà vu”, pelmas y largas, largas, largas: de 17, 12 duraban más de hora y media (bastante más, algunas incluso más de dos horas). 

1. Me gustaron bastante:
1.       Allende mi abuelo Allende” de Marcia Tambutti Allende. La directora (nieta de Allende) busca saber algo de su abuelo (en tanto que persona, no en tanto que político) porque se da cuenta de que en su familia nunca hablan de él. Pregunta a su abuela, Hortensia Bussi, esposa de Allende, a su madre y a la tía que aún vive (otra se suicidó). Ninguna quiere hablar. Su trauma es excesivo. Mientras que ella y sus primos quieren saber. Es pues un doc sobre la necesidad de conocer y la necesidad de olvidar.
Y eso me hizo pensar en nuestro propio olvido colectivo sobre la Guerra civil. Es verdad que no solo se debe al trauma sino a la represión que siguió y al nivel histórico-cultural (por llamarlo de alguna manera) que tenemos en España. Pero, ciertamente, la gente que ha recibido ciertas heridas graves, no puede sino empeñarse vivir "donde habite el olvido" como decía Cernuda.



2.       Fatima” de Philippe Faucon. Fatima es una emigrante magrebí en Francia, está separada y es madre de dos hijas (15 y 18 años), habla mal el francés y no lo escribe. Trabaja haciendo limpiezas. Creo que cuenta bien y con matices.


3.       Songs my brothers taught me” de Chloé Zhao. Se centra en dos hermanos indios que viven en la reserva de Pine Ridge. El chico, de 18 años se plantea marcharse de allí. La hermana, de 13 es aún demasiado pequeña. Es interesante cómo deja ver la vida en la reserva. El cine como ventana al mundo. De la directora, Chloé Zhao (en la foto, entre los dos actores protagonistas) casi no sé nada. Bueno, que nació en Pékin pero emigró a EEUU donde estudió cine. Como veis, es joven y esta peli es su primer film por lo que espero que haga grandes cosas.




2. Me divirtieron:
1.       « Le tout nouveau testament » Jaco Van Dormael, una comedia loca e irreverente que pone en escena a un dios insoportable y miserable, a su mujer y a su hija (el hijo, Jesús, murió, claro, ya lo sabemos).


2.       « Gokud Daisenso » de Takashi Miike, otra peli loca que mezcla vampiros con yakuzas, artes marciales y delirios variados.


3. Me interesaron por el tema aunque el tratamiento de fondo y de forma (¿se pueden separar?) me parece fallido:
1.       Efterskalv” (El día después) de Magnus Von Horn. Un adolescente sale de un centro de internamiento donde ha estado dos años porque, en un ataque de celos, mató a su novia. ¿Es posible la reinserción?


2.       Mustang” de Deniz (es mujer) Gamze Ergüven. Cinco hermanas en Turquía que van a ser progresivamente encerradas, casadas y destruidas (o casi). Me pareció torpemente contado a pesar del interés que tiene el tema.



3.       Les cowboys” de Thomas Bidegain. Una chica de clase media se escapa con su novio y se convierten al islamismo radical. Pero la historia no va de ella. Ella es el pretexto para contar la historia de ellos, su padre y su hermano, sobre todo.

4.También me interesó “Much Loved” de Nabil Ayouch.
Narra la vida de unas prostitutas de lujo en Marrakech durante un breve periodo de tiempo.
Lo interesante: las mira con aprecio y respeto.
Los fallos: idealiza la situación. Oculta, por ejemplo, graves asuntos:
A) el problema que el consumo de drogas y alcohol generará a no mucho tardar en esas mujeres. Es incluso increíble que la más mayor no sea ya alcohólica.
B)También oculta el hecho de “la fecha de caducidad”. Son jóvenes pero ¿qué pasará dentro de unos (pocos, pocos) años? Ya dije que solo las sigue unos días (en fin, no se sabe si una semana o un mes pero no mucho) pero el asunto se puede tratar de muchas maneras (mediante otro personaje aunque sea secundario o mediante el diálogo, por ejemplo). Lo que no me parece de recibo es que se obvie. 
C) No me creo que una prostituta se sienta ofendida "en su honor" porque un cliente pasa la noche con ella sin follarla, solo recitando poesías... más bien pienso que, como dicen en mi pueblo: “Tanta gloria lleve como descanso deja”

Además, me parece que tampoco está bien tratado el tema de las relaciones familiares de Noha. Sé lo que quiere contar, pero no está bien contado. O el del cuelgue de Randa con un tipo que no le da absolutamente nada a cambio (ni dinero, ni afecto, ni protección, ni placer, ni morbo, ni belleza… O sea, un tipo feillo, vulgar y soso que se la tira de pie, por detrás y en un recoveco de la calle…).
Ni me creo que episodio de la lesbiana que paga una prostituta…
Al ser de lujo, se supone que tienen pelas como para alquilar limusina, chófer y hotel caro… Y no sé, viendo la abundancia “de oferta” de cuerpos jóvenes que el mismo film nos muestra,  dudo que sus ricos clientes paguen cantidades locas por “algo” (el algo es el cuerpo de las mujeres, claro) que pueden conseguir a cientos por dos duros.

Es curioso que, oyendo las declaraciones que hizo el director en Cannes, él mencione sobre todo el dolor y el horror que sintió cuando estuvo documentándose y conociendo la vida de mujeres prostituidas y que, sin embargo, le haya salido una película que, después de todo, resulta bastante rosa. Imagino que exigencias de la producción. Una dosis más de realismo y ya le sale una peli invendible, porque la gente quiere ver morbillo, situaciones difíciles, sí, pero sin exagerar, sin cuestionar las bases de lo comúnmente admitido. Y en este tema de la prostitución ya se sabe: ser prostitutas no es lo ideal pero hay cosas peores y se puede ganar dinero y etc.
La prueba de que la peli le ha salido rosa es que en la sinopsis oficial dice cosas como: “Viven amores con tarifa” (tarifé, en francés, o sea de pago). ¿AMORES? ¿se puede llamar amor a que un tipo de meta la polla por donde quiera sin que tú lo desees? ¿a qué llaman amor esos seres?
Pero creo que el objetivo de la productora se cumplirá: esta peli se verá en medio mundo porque incluso va acompañada de sus gotitas de escándalo pues el gobierno marroquí intentó boicotearla. Ya se sabe que las sociedades patriarcales (o sea, todas) tienen dos opciones:
A) ocultar la prostitución. No combatirla, claro, pues se considera “pilar básico” del orden social, sino simplemente ocultarla.
B) publicitarla como algo estupendo, una opción como otra cualquiera, que para eso somos modernos y el sexo en cualquiera de sus manifestaciones nos parece bien (sí, como dije más arriba, unos lo llaman “amor”, otros “SEXO” porque tanto el amor como el sexo es lo que los varones hacen con el cuerpo de las mujeres, pues las mujeres no son agentes sino simples receptáculos).




4. Me largué  de :
1.       « Dope »  de Rick Famuyiwa. Comedia de adolescentes negros en USA. Es de esas pelis que ya has visto aunque no la hayas visto.
Y lo mismo digo de Green room de Jeremy Saulnier, mucha intriga pero nada nuevo.
 También me salí de “El abrazo de la serpiente” de Ciro Guerra. Cántico al mundo aborigen del Amazonas. Buena voluntad pero pelma. No digo que en otras circunstancias no la habría visto pero, cuando ya has estado un par de horas o tres viendo cine, otras dos horas más, a no ser que te enganchen, te hartan.

 No me largué pero porque me dormí de “Peace to us in our Dreams” de Sharunas Bartas. Plomo fundido, con bellas imágenes, pero plomo.

5. Me cabrearon sobremanera:
1.“A perfect day” (Un día perfecto) de Fernando León de Aranoa. 
A perfect day”, Un día perfecto, o, desde mi punto de vista, Una machada perfecta".

Es un film hecho con bastante dinero. Buena producción, actores conocidos (Benicio del Toro, Tim Robbins). Y bien realizado. Vamos que te sientas en la butaca y te lo tragas como si fuera un film de Hollywood.
Y, como siempre, en Fernando León de Aranoa, rebosa de "intenciones progresistas"; antibelicistas, en este caso. Aunque yo creo que es un antibelicismo de salón, como a veces ocurre con los filmes americanos. Después de todo, en el film, la gente que de verdad sufre la guerra es la que menos importa. Constituyen una especie de telón de fondo y ya. Sirven de excusa para que los protagonistas vivan su (emocionante) historia.
Estos protagonistas son “héroes crepusculares” (esa adjetivación que tanto les encanta a los críticos de cine). Parecen de vuelta de todo, cínicos, insensibles, antipoéticos… pero, en el fondo, son tiernos. Así que, llegado el momento, se conmueven ante un niño que necesita urgentemente un balón de fútbol.
Las niñas no se sabe qué pueden necesitar. No aparecen. Yo creo que las niñas quizá solo necesitarían que no las violaran porque, como es bien sabido, en esa guerra de la ex Yugoslavia, (como en todas pero quizá con más saña) las violaciones de mujeres y niñas eran pan nuestro de cada día. Cosa que, por supuesto, en la película ni se huele, ni interesa, ni se apunta. 
Estos héroes crepusculares, ya se sabe, carecen de vida privada (con tener con quien follar, ya va bien)… Así, en otro momento, una de las chicas, le reprocha a B (Tim Robbins) que no tenga afectos y alega que, si muriera, nadie lo echaría de menos. Comentario de Mambrú (Benicio de Toro): “Las putas no cuentan”. Con lo que se supone que las “putas” sí lo echaría de menos. ¡qué delirios machista, por favor!
La misión humanitaria de estos héroes no es un camino de rosas pero ellos son astutos y se las saben todas. No como ellas, que son, o mezquinas o tontamente idealistas. Porque, ojo, también hay dos mujeres, jóvenes, monas (cómo no). Una está allí para fastidiarlos, movida por sus deseos de venganza hacia Mambrú (Benicio del Toro) que se acostó con ella pero no quiso ir a más. Tal es su y ruindad y perfidia que está dispuesta a hundir la misión humanitaria haciendo un informe negativo. Es que ahora que las mujeres podemos ocupar cargos de responsabilidad, resultamos un problema añadido porque usamos el poder para este tipo de mezquindades...
¿La solución? la que formula Tim Robbins cuando le dice a Benicio: “¿Por qué no te la tiras? Eso la aplacará y así hará un buen informe”. O sea, lo de siempre: las mujeres descontentas lo que necesitamos en "un buen polvo". 
La otra chica es, como dije, la típica "idealista" llena de buenos sentimientos y buenas intenciones pero que la va “cagando” (perdonad la palabreja pero es la adecuada) porque no se entera. Menos mal que ellos están allí para arreglarlo y finalmente son los que resuelven (a pesar de las meteduras de pata y/o de las aviesas intenciones de ellas).
Aunque no quiero alargarme en exceso, una amiga de facebook me ha recodado que tampoco el papelón de la novia de Mambrú (Binicio del Toro) tiene desperdicio. Y así es, en efecto. No la vemos, pero la oímos por teléfono. ¿Y qué le preocupa a ese ser? dos cosas: el color del sofá de la salita y los celos. Sabe que su novio está en mitad de un tremendo conflicto bélico pero ni siquiera le preocupa que lo maten, solo que sea suyo, de nadie más. Está centrada en lo que realmente debe inquietar a una mujer-mujer (como decía el otro): la decoración del hogar y la posesión de un hombre.
Otra amiga de facebook disiente totalmente de mí porque opina que "la estrella de la película es la ganadera. Una mujer de campo, fuerte y decidida y la única que realmente sabe cómo seguir el camino, un camino minado que ella sigue firme y fuerte y enseña a los hombres la sencillez del trayecto donde ellos no ven".
La cito textual para que l*s lector*es saquen sus propias conclusiones. 
Las mías, desde luego, no coinciden. Para empezar, ignoro totalmente si esa mujer de las vacas es fuerte. Antes me inclino a pensar que no tiene más elección que sacar las vacas o morirse de hambre. Y creo, además, que no es que sepa el camino sino que sigue a las vacas, confiando en ellas porque, en efecto, los animales tienen algunas habilidades más finas que las humanas, el olfato, por ejemplo.
De modo que el rol de la vaquera de "guiar" a los hombres se lo trasmiten sus vacas y nace de su proximidad con la naturaleza. Desde tiempos inmemoriales se ha dicho, pregonado y teorizado que las mujeres andamos a medio camino entre lo animal y lo humano. En general no es que sea una situación interesante  -más bien es de segunda clase- pero puede tener su punto y de ahí que siempre hayan existido sibilas, pitonisas, brujas, adivinas...
Y sí, los héroes van a preguntar sus oráculos, pero los oráculos ahí se quedan mientras que los héroes son ellos, no te fastidia...
Esto me recuerda eso de que "en el fondo" somos las mujeres las que mandamos... O eso de que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer (en este caso, delante). 
Pues como que ni una cosa ni otra me consuela. 

Así es que mi conclusión para esta peli sigue siendo la misma: negación de nuestra existencia, misoginia, idealización de los personajes masculinos (que son, como ya dije, aparentemente insolentes, impúdicos, algo sinvergüenzas pero estupendos) me pone de los nervios. 
No soporto estos progres misóginos.

Algo similar me pasó con “As mil e una noites” (tres pelis de más de dos horas cada una). Viendo las tres, hice de todo: a ratos, me interesó y divirtió; otros me dormí y también me largué, no tanto por el aburrimiento como por el cabreo.
El film habla del Portugal actual en plena crisis económica. Critica la rapacidad de los banqueros, la connivencia del poder político, la miseria a la que se ve condenada tanta gente…
O sea, sensibilidad social, sí. Con las mujeres, no. Así, por ejemplo, incluye la “alegre escena” de tres jóvenes prostitutas sirviendo (en todos los aspectos)  a un viejo repugnante. Ellas encantadas, claro, sonrientes, vocacionales, de esas que prácticamente solo existen en el cine.
O, por ejemplo, una recién casada llama a su madre (señora actual y jueza) para contarle su noche de bodas. Alaba el hecho de que su marido se mostrara firme y decido y fuera sin titubear al “asunto”. La madre la felicita y le pregunta que si sangró. Sangró, por supuesto (de hecho la vemos con sangre casi hasta la rodilla), pues se mantuvo virgen hasta el matrimonio. La madre la felicita. La chica le pide a su madre la receta de no sé qué comida rica para que su marido se la encuentre hecha al despertarse. Y así sucesivamente. Por supuesto que ni la madre ni la hija mencionan ni de cerca ni de lejos el placer o el no placer de ella. Las relaciones sexuales son algo que ellos hacen sirviéndose del cuerpo de ellas. Y ya.
Otro ejemplo (y ahí me salí): un tipo que viola dos veces al día a su mujer. Cuando digo que viola no es porque me lo imagine, no: Él, la madre de él, su mujer todo el mundo lo llama así. Pero, esta última no quiere que lo castiguen por eso porque “le ha tomado cariño”.


  Y, problema añadido del cine: manipula nuestras emociones divinamente. Así, por ejemplo, ante esos comentarios y situaciones mencionadas y otras por el estilo, la sala se reía…