jueves, 17 de agosto de 2017

Wonder Woman, de Patty Jenkins

Este artículo fue publicado en Tribuna Feminista
http://www.tribunafeminista.org/2017/06/wonder-woman-de-patty-jenkins/



Wonder Woman es la primera película de superhéroes dirigida por una mujer, y, hasta ahora, la película económicamente más rentable de las dirigidas por una mujer[1].
Como se han publicado varias críticas y comentarios de este film, yo prescindo de hablar sobre lo que sin duda ya habréis leído y paso a directamente a daros mi opinión sobre el asunto que más me interesa: ¿se trata de un film feminista o no?


La protagonista es ella y eso está bien. En medio de ese canto masculino constante y masivo que hace el cine y que se resume en: “Yo, mí, me, conmigo y con mis amiguetes”, aunque solo sea por variar, este filme es una novedad que ha de alegrarnos.
Ella es la que tiene superpoderes y ella es la que lleva la iniciativa en la mayoría de las ocasiones. Confieso que, por un momento, tuve miedo de que, una vez que llegan al mundo humano, los roles volvieran a ser los de siempre y los superpoderes de Diana quedaran limitados a hacer cuatro monadas exóticas y que fuera él quien llevara la batuta. Pero no.
¿Y en qué se nota que dirige una mujer? (dirige y más porque Patty Jenkins es quien ha asumido e impulsado este proyecto durante años)
Se nota en el humor: por ejemplo, cuando él presume de “estar por encima de la media”. Pero, ojo, esa jactancia masculina (esa y otras) no está vista con acidez sino con ternura (ya sabéis que las chicas, contrariamente al mito antifeminista, solemos tratar muy bien a los hombres y, en cualquier caso, mucho mejor de lo que ellos suelen tratarnos).
No es el único detalle. También se nota en el comentario que hace Diana: como en la isla de las amazonas no hay varones, no pueden reproducirse, pero, por supuesto que sí conocen el placer sexual (y la cara que pone Steve…).
Finalmente otro asunto que me complace: cuando se enrollan no los muestran follando. Es de agradecer. En primer lugar, por variar; en segundo lugar porque, efectivamente, la elipsis hace tiempo que se inventó y no sé por qué se empeñan en mostrarnos los coitos puesto que esa mostración narrativamente no suele aportar nada y solo sirve para el placer voyerista más convencional; en tercer lugar porque así podemos creer que el asunto no va a consistir (como habitualmente se nos muestra) en que se arrancan la ropa de forma compulsiva, él la penetra sin más y ella da alaridos de placer (también sin más). Incluso podemos imaginar que él le va a acariciar convenientemente el clítoris. Que ocurrirá esto último es muy probable ya que, incluso en el caso en que él ignorara que la penetración no es el alfa y la omega del placer sexual, ella seguro que se lo explicaría porque ella sí lo sabe (sabemos que lo sabe por su comentario anterior sobre el placer de las amazonas y sabemos que se lo explicará porque es mujer determinada, sin falsas pudibundeces).
Del final (que también es innovador) no os hablo por si pensáis verla.
Ahora bien, hay cuestiones en las que no innova. Así, por ejemplo, una vez que sale del mundo de las amazonas, ella es prácticamente la única mujer en mitad de una tropa masculina. Bueno, sí, hay, además, una “mala”. El papel de “la mala” me sabe a poco, me hubiera gustado conocer mejor su historia, sus motivaciones y sus dolores, pero, en cualquier caso, me complace que sea un cerebrito (un cerebrito puesto al servicio de la maldad, pero un cerebrito y eso ya de por sí es de agradecer).
Entonces, quizá alguna os preguntéis ¿la vemos o no? Pues todo depende de si os gustan o no este tipo de films. Si os gustan, id a verla porque no solo no os saldrá salpullido de indignación sino que podréis disfrutar sin mala conciencia.
No vayáis si este género no os inspira pues, por lo demás, respeta todos los códigos: malabares guerreros, combates espectaculares, explosiones, tortazos, saltos y sobresaltos, muchos efectos especiales, etc. etc. Y, por supuesto, filosofía ad hoc (o sea, nivel 1º de Bachillerato).

Se podría hacer un comentario más pormenorizado. Seguro que habrá quien lo haga porque seguro que habrá quien sienta un entusiasmo considerable con este film y saque petróleo de él.
Yo soy de las que me quedo en la mitad: me entretiene, me complacen los aspectos que he comentado pero, vamos, no es la peli de mi vida, no.

[1] Anteriormente Patty Jenkins había dirigido varios capítulos de algunas series pero solo había dirigido otro film: Monster (en 2002). Este (del que ella hizo también el guion) presenta varios puntos de interés y, de hecho, en mis cursos de análisis fílmico, yo suelo proponer a menudo la primera secuencia.

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