domingo, 10 de junio de 2018

Quinzaine des réalisateurs de Cannes 2018 (I)


 Cómprame un revólver Julio Hernández Cordón. 


Muy interesante. Me gusta comprobar que hay directores que no siguen fielmente las normas narrativas. El film transita sin cortarse un pelo entre la fábula y la crónica, el irrealismo y el realismo. Es el retrato de un mundo brutal y embrutecido, despiadado y misógino...
O sea, Hernández Cordón aplica aquello de "el realismo no consiste en describir como son las cosas reales sino en cómo son realmente las cosas".
Tiene un guion muy bueno, una fotografía extraordinaria y unos actores muy solventes.
El cine mexicano está en un momento muy rico y muy potente.
Conclusión: si tenéis ocasión, ya sea en pantalla grande o en alguna plataforma, vedla.

Ming wang xing shi ke de Ming Zhang.


 Os la aconsejo. No es una peli tan fuerte, ni tan atrevida como la mexica Cómprame un revólver (ni tiene su densidad emocional). Pero está bien hecha y, sobre todo ¡es china! Lo pongo entre exclamaciones porque, como he comentado muchas veces, nada más interesante, eficaz y rico que el cine para transitar (e incluso adentrarse) por mundos que no son los propios.
Ya sabemos que un film nunca es la realidad sino una representación construida. Yo lo sé y no se me olvida, pero, viendo una peli, se puede aprender mucho más de un país que yendo un mes de turista (sobre todo cuando ni siquiera se habla la lengua).
Este film pasea un grupo de chinos urbanitas sofisticados (un director de cine, su ayudante de dirección, la productora y otro chaval) por una región rural de China. Van guiados por un tipo de la zona (el tipo ya de por sí es interesantísimo de observar). Y su periplo se adentra en el mundo campesino que vive casi al margen del mundo moderno.
Resumen: aunque el film no es extraordinario, resulta muy interesante. Interesante, entre otras cuestiones, por ver el foso y contraste brutales que hoy se dan en China entre la hipermodernidad y medioevo.


Petra de Jaime Rosales


A mí me interesó mucho La soledad de Jaime Rosales. Luego, su siguiente peli me pareció inocua y plasta.
Hoy he visto Petra que me ha gustado bastante, Sobre todo los primeros 45 minutos. Digo lo de los 45m por decir algo, pero lo que significa es que me ha vuelto a encandilar su manera de hacer cine, si bien, cuando el encandile ya empieza a pasarse un poco, te acostumbras y te acolchas. ¿Cómo lo explicaría? Por ejemplo, cuando ya ha colocado media docena de veces la cámara "en la habitación de al lado" (por así decir) el procedimiento se hace rutinario. Ya te lo esperas. Aunque, a ver, en los filmes habituales lo que no te esperas es que haya la más mínima innovación ni "salida de tono". O sea, cualquier posible innovación solo deriva de efectos especiales, bombazos o estridencias.
Petra me ha parecido muy interesante. Y quizá porque veo mucho cine, agradezco que me saquen de la rutina, que intenten mostrar de otra manera, filmar desde otros ángulos, con otros matices, con otros silencios, con otros ritmos... No sé si me explico.
El guion es bueno aunque su contenido algo impostado. No sé, ya hay un punto en nuestra cultura que impide que leamos nuestros dramas como si fuéramos griegos (de la época del teatro griego, digo). Y también creo (aquí entre nosotr@s) que Rosales es un poco pijo.
Los actores excelentes. Bárbara Lennie Holguín estupenda y guapísima.
Me sobrecogió comprobar lo mayor que está Marisa Paredes. Me sobrecogió porque tenemos la misma edad y me pareció una anciana (yo es que a mí misma no soy capaz de verme, así es que cuando me veo en el espejo de otr@s me espanto).


Los silencios de Beatriz Seigner.


Este film es un relato social sobre los desplazados y las víctimas del conflicto colombiano. Explora territorios duros: cómo rehacer tu vida con los jirones que te quedan de ella, cómo sobreponerse a la pérdida de los seres que amas, cómo perdonar (o no). Cómo resistir a la explotación. Incluida la del abogado que dice defender tus intereses.
Desde que empieza, te atrapa y te emociona (la primera secuencia es magnífica, desde mi punto de vista). Mezcla de manera muy poderosa realismo sin concesiones con magia, con lo inexplicable, con el misterio que, a veces, necesitamos para seguir viviendo…
Una película muy, muy interesante que proyecta una verdad poderosa. Está filmada sin artificio, sin aspavientos ni impostación, casi tipo documental pero, al tiempo, da espacio a las emociones y percepciones inexplicables.
Es, a ratos, dura de soportar pero no inútilmente dura o tremendista. Al acabar de verla, somos más inteligentes: sabemos más y también hemos ampliado nuestra inteligencia emocional.
Que la veáis. Si no la ponen en sala, podréis verla dentro de unos meses en alguna plataforma (pagando, por favor, que es de una realizadora, que habla de temas que importan y que no tiene financiación de Hollywood).


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