martes, 5 de mayo de 2020

Berthe Morisot (1841-1895)


Entre las ocupaciones del confinamiento, conviene recordar a mujeres extraordinarias que nos sirvan de modelo. No que todas podamos copiar su genialidad, pero sí podemos copiar su tesón, su atrevimiento, su rebeldía. Además, entrando en sus vidas, nos damos cuenta de los avances que el feminismo ha conquistado para todas las mujeres (y, en esta situación nuestra, tan proclive al desaliento, conviene recordar victorias).

Berthe Morisot pintada por su hermana Edma

La madre de Berthe Morisot la apuntó a ella y a su hermana a clases de pintura. El objetivo que perseguía era el mismo que cuando apuntaban a las jóvenes casaderas de familias burguesas a clases de piano: proveerlas de un ornato suplementario. No para que se hicieran pianistas o pintoras, por supuesto.

Pero hete aquí que ambas se aficionaron a los pinceles más de la cuenta... En el caso de Berthe, mucho, muchísimo más.

Su profesor, Joseph Guichard, se percató de ello y, en un arrebato de "honestidad" paternalista y machista, avisó a la madre: 
"Con naturalezas como la de sus hijas, mi enseñanza no les va a procurar solo pequeñas habilidades, las convertirá en pintoras.  ¿Se da cuenta de lo que eso significa? En una familia de la gran burguesía como la suya, será una revolución, yo diría que casi una catástrofe. ¿Está segura de que no me maldecirá algún día?"

Pese a todo, ambas siguieron pintando. Pero, su hermana, menos dotada y menos tenaz, terminó casándose, lo que, en aquella años, implicaba dejar de pintar.
Edma Morisot pintada por Berthe

Berthe persistió. Hizo "pandilla" con los artistas contestarios de su época (Manet, Monet, Degas, Renoir, Pissarro, Sisley...). Fundaron un grupo de vanguardia llamado "Artistas anónimos asociados". Consiguieron -no sin penalidades y batallas múltiples- imponer el impresionismo.
Berthe también terminó casándose a los 32 años (una edad insólita, pues a las mujeres las casaban con 20 años o menos). Contrajo matrimonio con Eugène Manet, hermano de Edouart Manet.  Eugène también era pintor aunque carecía de las dotes de genialidad de su hermano y de su mujer. 
Berthe siguió pintando incluso cuando tuvo una hija.

Berthe pintó a su marido y a la hija de ambos
Berthe pintó a su hija en bastantes cuadros y también se pintó con ella. Así, por ejemplo: 


Desgraciadamente murió joven, con 54 años, víctima de una gripe o pulmonía que le pilló debilitada, pues casi seguro que su marido le había contagiado la sífilis. En efecto, como todos frecuentaban los burdeles, casi todos contraían la sífilis que, luego, les “regalaban” a sus mujeres. Yo me estremezco cuando pienso en ellas.
Así, me irrito lo más grande cuando pienso en Gauguin, sifilítico hasta más no poder, contagiando a las jóvenes (casi niñas) de Tahiti. Por ejemplo a Tehura, que tenía 13 añitos (Guaguin 43). 
Eso por no pensar en las prostitutas... Esas, en cuanto contraían la sífilis: a la calle, a morirse de hambre.

Y es que cuando te asomas a cómo vivían las mujeres hace a penas siglo y medio quedas alucinada (y las que eran pobres, aún peor, claro) …

Berthe era muy guapa, tenía unos ojos verdes impresionantes. Su mirada resultaba tan intensa que Manet -que la retrató 11 veces- le pintaba las pupilas negras para intentar reflejar esa intensidad. Pero fijaos en este detalle: En ninguno de los cuadros de Manet, Berthe aparece como pintora (eso a pesar de que fueran colegas). 
Berthe pintada por Edouard Manet

El único cuadro que la retrata así, es el que le hizo su hermana (ver más arriba).

Para colmo, en el acta de defunción pone «sin profesión». Y, para remate, en su tumba se lee: «Berthe Morisot, viuda de Eugène Manet ». ¡No te fastidia! Porque, a ver, si alguien se acuerda de Eugène es porque fue hermano de Edouart Manet y esposo de Berthe (y no al revés).


Aquí un par de cuadros más de Berthe: 

Este último está en Madrid, en el museo Thyssen


1 comentario:

  1. Pues el cuadro de la hermana de Berthe tiene mucha calidad. Las manos, la utilización de la luz, su realismo... creo que pintaba igual o mejor que muchos pintores muy famosos. Su maestro no se equivocaba las dos tenían un gran talento y un estilo muy refinado. Lástima de este machismo...dónde habría llegado la especie humana si no hubiera desperdiciado tanto talento e ingenio sólo por que la poseedora era una mujer.

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