martes, 19 de junio de 2018

Ocean’s 8 (Gary Ross, 2018) y The book Club (Bill Holderman, 2018)

Publicado en Tribuna Feminista:
https://tribunafeminista.elplural.com/2018/06/oceans-8-notable-the-book-club-muy-deficiente-mucho/

Ocean,s 8, notable. The book club, muy deficiente (mucho)

Mirad lo que os digo: Prefiero Ocean’s 8 (Gary Ross, 2018) a Desobediencia. 

¿Cómo es eso posible? me reprocharéis ¿Cómo puedes preferir un film insustancial de atracos a un film que trata un asunto importante?
Pues por varias razones, algunas estrictamente ligadas a mis gustos personales, a mi edad, a mi experiencia, etc. (ver nota al final*). Esta, por ejemplo: ya no soporto los films “trascendentes” a no ser que:
  1. a) sean muy buenos
  2. b) o que, aún si no son especialmente buenos, al menos, me enseñen algo.
Si reúnen ambas cualidades -son buenos y me enseñan algo- ya directamente deliro de entusiasmo (y bueno, entre el delirio y el aburrimiento o el rechazo, hay una amplia gama, por supuesto).
Pero sí, lo confieso, a calidad similar, soy más condescendiente con los films que no se venden como portadores de “mensaje”, que se presentan como ligeros y divertidos, sin falsas pretensiones. Con ellos me muestro benevolente salvo si son machistas o me aburren, claro, pero si no lo son y si me entretienen, pues ya. Porque entiendo que me dan lo que prometen. Mientras que los pretenciosos, si no cumplen expectativas y no levantan el vuelo, me irritan porque pienso: me toman por tonta.
Este Ocean’s 8 me ha entretenido y no me parece machista. No me he sentido ni ofendida ni engañada. De los otros Ocean que vi (hablo en plural, pero creo que solo vi uno) salí bufando porque, si bien la trama era amena, no soporté esa colección de varones todos a cual más acordes con la sentencia de Don Mendo: “¡Ay infeliz del varón que nace, cual yo, tan guapo!”. O sea, todos imbuidos de su poderío viril y de su capacidad de seducción sin mover una ceja. Y, además, con toques claramente machistas.
Esta película no lo es (no digo que sea feminista o que esté totalmente libre de alguna impronta machista, ved más abajo) no solo porque esté protagonizada por mujeres sino porque las 8 son listas. Y nada de sacarse los ojos unas a otras en rivalidad por un hombre. En absoluto. Cada una admira las capacidades de las otras y todas están en modo cooperativo, no competitivo.
Es más, ninguna se dedica a perseguir hombres. Lo cual no significa que hayan renunciado a la vida erótico-amorosa sino que, en el tiempo diegético de la peli, van a lo suyo y a lo del grupo, siendo lo suyo y lo del grupo preparar un atraco.
La cooperación entre mujeres y el hecho de que las mujeres tengan planes que no consistan en buscar el hombre de su vida, en la realidad es frecuente, en la ficción suele ser rarísimo.
Algun@s me diréis: “Pero Ocean’s 8 es un film oportunista. Si hace protagonistas a las mujeres es porque el feminismo está de moda”.
Oye ¿y quién lo ha puesto “de moda”? Si Hollywood empieza a hacer films protagonizados por mujeres ¿a qué se debe? Ya sabemos que Hollywood no va a encabezar la revolución feminista (esa la estamos encabezando nosotras). Cierto que Hollywood busca el negocio, pero ¿que ya  exista un público harto de pandas de tíos con “mujer al fondo”, que haya un público que paga para ver a ocho mujeres potentes maquinando un plan al que cada una aporta su habilidad y su saber no es signo de nuestro avance?
Y de nosotras depende no darnos por satisfechas con cualquier cosa. No dejarnos engañar por una camiseta de Dior con letrerillo, como dice Nerea Pérez de las Heras en uno de sus divertidos vídeos.
Claro que siempre, por supuesto, tenemos que mantener el espíritu crítico y practicar la hermenéutica de la sospecha. Pero esa actitud no se contradice con la de apreciar los cambios que nuestra lucha consigue imponer. Ya lo dije a propósito del Consejo de Ministras: la lectura “tremendista”, esa que consiste en atribuir la causa última a las manipulaciones del poder, puede parecer super-hiper de izquierdas (y como tal se presenta)  pero yo la considero reaccionaria pues niega nuestras victorias y desalienta ¿para qué luchar si solo y siempre vencen los mismos?
La realidad es mucho más dialéctica y nuestra visión de la historia ha de ser más realista, mucho más realista.
Concretamente, aplicado al cine: sabemos que es la potencia del movimiento feminista la que obliga a Hollywood (y no solo Hollywood) a mover ficha. Lo cual no significa que no vayamos a tragar cualquier cosa que quiera vendernos, no.
Así, por ejemplo, no tragamos The book Club (Bill Holderman). Argumento: cuatro amigas (interpretadas por Diane Keaton, Jane Fonda, Candice Bergen y Mary Steenburgen) leen Cincuenta sombras de Grey en su club de lectura y, como consecuencia, empiezan a cambiar la forma en que ven sus relaciones personales… ¿Cambiar la forma de vivir la sexualidad y las relaciones personales leyendo Cincuenta sombras de Grey? ¿No os mosquea ya lo más grande? A mí sí. Estuve a punto de ir a verla (por verificar si mis siniestros vaticinios se cumplían) pero antes de poner en peligro mi tiempo, mis euros y mi sentido del humor, anduve investigando, viendo tráilers y leyendo comentarios. Y, en efecto, mis peores pronósticos se confirmaron. A los personajes, los años vividos no les han dejado poso de complejidad o sabiduría. Siguen tan paviso@s, simples y convencionales como a los 15.
Eso sin contar con que estas mujeres no son mayores sino ácronas, extrañas, tan operadas que piensas: “Lo que cobraron en esta peli se lo habrán gastado previamente en cirugía estética”. Y da pena.
Y en esto (creo que en todo pero en esto también y mucho) se nota que el patriarcado sigue mandando: una mujer nunca puede tener la edad que tiene.
Claro que lo mismo ocurre en Ocean’s 8: aparecen Sandra Bullock y Cate Blanchet y tardas unos minutos en salir del estupor: sí, la cirugía les ha quitado años pero sin devolverlas a cómo eran ellas hace 10 o 15 sino convirtiéndolas en una especie de primas suyas (ciertamente con menos edad).
En resumen, mi consejo (al que, huelga decirlo, podéis hacer caso o no): si os gusta el género de “atracos sofisticados” id a ver Ocean’s 8 pero de ninguna manera vayáis a ver The book Club.
  • Aclaro de nuevo: hablo de mí. Es decir no niego que para otras personas, en otras circunstancias, sea diferente. Así, tal como me señaló Karen Tapia Valencia, una amiga chilena, en una sociedad pacata y de doble moral (como ella juzga que es la de su país) un director “internacionalmente premiado” no puede ser rechazado de plano lo que supone, pues, que su obra se difunda y, por consiguiente, abra puertas para tratar temas  muy silenciados y reprimidos.

2 comentarios:

  1. Iré a verla y animaré a mis amigas, Pilar, gracias. Tus comentarios y análisis nos permiten no tener que ver 15 bodrios para encontrar algo interesante....comparto.

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  2. Iré a verla,muchas gracias Pilar.
    Me encanta leerte.

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