Este artículo se publicó
en 1998, en Leviatán, nº 73, págs.
53-66, cuando Amelia Valcárcel dirigía la revista.
Es curioso observar como, actualmente, el debate sobre la televisión ha decaído. ¿Es porque nos hemos resignado y hemos dado la causa por perdida? ¿Es porque estamos más acaraparad@s por la discusión en torno a otras tecnologías?
Sin embargo, la audiencia no disminuye, ni las horas que le consagramos. Y, ojo, cualquier día de estos, privatizarán todas las cadenas.
Aunque ciertos aspectos de este artículo hayan envejecido, lo cuelgo porque creo que la reflexión sigue teniendo puntos de actualidad.


