viernes, 23 de noviembre de 2018

Robin y Marian" (Richard Lester, 1976). Calvary (John Michael McDonagh, 2014)

Robin y Marian (Richard Lester, 1976). Sigue siendo una buena película, sin duda. Con sus más y sus menos. 

Para mí hay un menos insalvable: Mientras Robin tiene vida, aventuras, amigos y enemigos, pasiones, desencantos, amores (incluido el de su fiel John que lo quiere a rabiar, que lo ama con un amor sin tacha aunque, siguiendo el guión tan esquizofrénico de la cultura patriarcal, ambos no se puedan enrollar sexualmente). Marian solo le tiene a él. 
Se supone que, cuando eran jóvenes, Robin y Marian se amaban pero, un día, Robin se va a las cruzadas, sin ni siquiera despedirse de Marian. Ésta cree morir y, de hecho, intenta suicidarse. Como no lo consigue, se mete a monja (una manera de ser fiel a Robin, claro, esa de meterse a "esposa de Cristo). 
Al cabo de años y años, cuando él vuelve, le dice "Ven". Ella, lo deja todo, por supuesto. 
Y no me digáis que es por la época... Sabemos que cada uno y una tenemos vida aunque no nos vayamos a las cruzadas. Solo las mujeres de cine no tienen vida, solo "amor", el que él se digne darle.

Claro que las hay peores... Por ejemplo: "Calvary", 
(John Michael McDonagh, 2014) la peli inauguró el Festival de cine de Gijón ese año (sí, sí 2014, no la prehistoria). La acción transcurre en un pueblo irlandés poblado por hombres variados pero, según parece, solo por dos mujeres, dos. Una de ellas intenta suicidarse por amor y la otra aparece con la cara deformada por una paliza pero aunque el cura intenta ayudarla, ella proclama que es porque le gusta que su amante le pegue.
Ea, en esas andamos aún. Y a mí me da un asco...
Y nos preguntamos cómo acabar con la violencia machista... Sin cambiar estos relatos modélicos, imposible.

Y no tiene guasa hacer una peli donde el prota es un cura estupendo...


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