domingo, 7 de mayo de 2017

“Tú y yo” (“An Affair to Remember") de Leo McCarey--- Indiscreta”, de Stanley Donen

Una obra de creación lleva, lógicamente las marcas de su época. En el buen y en el mal sentido. 
Dicho eso, con solo un año de diferencia, con los mismos condicionantes, pues, y -en el caso que nos ocupa- con el mismo actor protagonista, se pueden hacer dos obras que resulten totalmente distintas, no solo en lo anecdótico, en la trama, sino en los valores que vehiculan, en su intención, en su ritmo y dinámica, en su puesta en escena... en fin, en todo ese conjunto de factores que hacen posible o no su pervicencia. 
Hoy en día, la primera película de las que comento se soporta con dificultad, mientras que la segunda se ve en un suspiro... 


En la foto, a Cary Grant lo han "aclarado" porque en el film está mucho más "Zaplana" para que os hagáis una idea...

jueves, 4 de mayo de 2017

"Aurore", Blandine Lenoir, 2017

Si comparamos con el panorama habitual, esta película resulta insólita. 
Acumula varias rarezas:


-Protagonista mujer de más de cincuenta años. Cosa poco frecuente. 

- No especialmente guapa. No fea, ni mucho menos. Digamos que "mujer normal" según los cánones habituales. 
- Con kilos de sobra para criterios actuales (y ojo, no está obsesionada por el asunto ni hace régimen).
-Con dos hijas que tampoco son especialmente guapas. Ni extraordinarias. O sea, la película opta por personajes de los que podemos encontrar en nuestra vida.
-De clase trabajadora. O clase media, sin miseria pero sin mayores "alegrías" y con necesidad de tener un trabajo.

-Aurore tiene una amiga. Amiga de verdad no de las que a veces nos muestran las películas: "somos amigas pero te saco los ojos si puedo". Rara avis en el cine donde los hombres sí pueden ser amigos leales, pero las mujeres, en el fondo, viven en la rivalidad y la envidia. 
- En el encuentro con un antiguo novio, ella lleva la iniciativa. Esta opción suele ser extremadamente rara. Una cosa es que las protagonistas se pongan en plan de lo que el patriarcado denominaría "putón desmelenado", o sea, se pongan a provocar en plan "calienta pollas" (por seguir con la terminología patriarcal) y otra que lleven la iniciativa. Mujeres que llevan la iniciativa pero con normalidad, como lo haría cualquier ser humano medianamente equilibrado, sin comportarse como una desaprensiva irrespetuosa con el deseo, el querer y la voluntad ajena.
- Y ¡ojo! donde la única escena de relación sexual es un CUNNILINGUS!!! (bueno, no se ve, se insinúa, es decir, el señor se baja y la cámara se queda con la cara de ella pasándoselo genial).
A parte de eso, la peli está bien. Es una comedia entretenida. 

https://www.youtube.com/watch?v=PFvzASLUqig


Lady Macbeth, de William Oldroyd, 2017

(Crítica publicada en Tribuna Feminista. http://www.tribunafeminista.org/2017/05/atroz-lady-y-burda-pelicula/)

Atroz Lady y burda película

No basta con coger un loco, ponerlo a pasear por la Mancha montado en un rocín para crear una obra maestra. Ni basta con hacer de la protagonista una asesina para convertirla en personaje shakespeariano.
Eso es lo primero que pienso viendo Lady Macbeth, de William Oldroyd.
Todos las críticas entusiasmadas por este plano y otros similares.... Parece como si los críticos no hubieran visto cine en su vida. Y parece que basta con hacer un film de época, insertar algún que otro bello paisaje, algún que otro personaje torturado, algún que otro tirano y, sobre todo, alguna malvada pérfida, para que se descubran y repitan todos lo mismo.


La mayoría de las críticas se muestran, sin embargo, favorables, y todas, como un mantra, alaban: los bellos paisajes (cierto, impresiona la hermosura de este planeta que nos estamos cargando), los planos frontales de la protagonista mientras se aburre a morir metida en su vestido azul (cierto, bonito color), la perversión del personaje (¿perversión? yo más bien diría tontuna misógina de la estancia narradora).

domingo, 9 de abril de 2017

Films aconsejables

En esta entrada voy a ir anotando los films que aconsejo por diferentes motivos. Los agrupo en diversos apartados 

"La batalla de Berlín" de Youri Ozekov (1870)

La batalla de Berlín de Youri Ozekov (1870) una película bélica sobre la Segunda Guerra mundial hecha por los rusos, financiada por el gobierno de la URRS, de propaganda, claro.

No es una gran película, ni mucho menos, pero varios aspectos me interesaron y me resultaron curiosos.



      1. Pelis melis americanas de la guerra hemos visto cientos. Rusas, pocas y por ello resulta interesante ver esta que narra las consabidas hazañas bélicas pero desde un ángulo distinto al que machaconamente y por activa y pasiva nos han contado.
     2. Como siempre ocurre en las producciones estatales, no se escatiman en medios: tanques, decorados, efectos especiales, extras a cientos...
     3. En el film vemos como, en último extremo las decisiones las toma el gran jefe, o sea, Stalin que -mira tú por dónde y qué casualidad- es mucho más listo que todos y no se deja engañar ni por el enemigo ni por los "aliados" capitalistas: Churchill o D. Roosevelt (a este lo ponen de medio tonto). Resulta curioso, pues, constatar que mucho camarada para acá y para allá pero quien manda, manda. Y quien manda no se equivoca nunca, todas sus órdenes son siempre acertadas, claro.
     4. Los soldados rusos, además de heroicos, tienen muy buenos sentimientos. Así, capturan a un francotirador que casi ha matado a un general ruso pero el general, al verlo tan joven, le regaña paternalmente y lo manda a casa (divino ¿verdad?).
     5. Mujeres no hay pero liberan a un vagón entero de prisioneras que se lanzan a besarlos y abrazarlos. Ellos se dejan. Son hombres y claro, unas jóvenes monas y bien alimentadas (no me digáis cómo consigue ese montón de mujeres tener un aspecto tan lozano y saludable en plena guerra y siendo prisioneras pero ya se sabe que el cine es magia…) se les tiran al cuello. A ellos se les cae la baba pero son la mar de correctos. Nada de violaciones ni de abusos. O sea, nada de lo que sabemos que ocurrió sistemáticamente en Berlín durante todo el tiempo que duró la ocupación.
Leeros "Una mujer en Berlin". Es anónima y la que escribe cuenta, sencillamente, sin pathos, lo que vive.