viernes, 2 de noviembre de 2018

Cold War (Pawel Pawlikowski, 2018) salí llorando


Leo a un crítico que opina: "Cold war ya es la mejor película que veremos este otoño".
Triste panorama si esta es la mejor película del otoño...

jueves, 11 de octubre de 2018

“Vértigo” (De entre los muertos) de Hitchcock, 1958


Este artículo se publicó en
http://www.tribunafeminista.org/2016/12/almodovar-bertolucci-dios-la-cria-y-ellos-forman-pina/

Almodóvar/Bertolucci: dios la cría y ellos forman piña… 

En 2007 María Schneider declaró en el Daily Mail a propósito de la escena de la violación de El último tango en París:


"Esta escena no estaba en el guion original. A Marlon se le ocurrió la víspera. Me lo dijeron justo antes de rodar la escena y me rebelé. Tendría que haber llamado a mi agente o a mi abogado porque no se puede obligar a nadie a hacer algo que no está en el guion, pero yo entonces no lo sabía. Marlon me dijo: “No te preocupes, no es más que cine”. Pero durante la escena, aunque yo sabía que lo que Marlon hacia no era real, mis lágrimas sí eran reales. Me sentí humillada y, hablando con franqueza, tuve la impresión de ser violada por Marlon y por Bertolucci. Después de esta escena, Marlon no me consoló ni se disculpó. Menos mal que solo hicieron una toma."

martes, 19 de junio de 2018

Ocean’s 8 (Gary Ross, 2018) y The book Club (Bill Holderman, 2018)

Publicado en Tribuna Feminista:
https://tribunafeminista.elplural.com/2018/06/oceans-8-notable-the-book-club-muy-deficiente-mucho/

Ocean,s 8, notable. The book club, muy deficiente (mucho)

Mirad lo que os digo: Prefiero Ocean’s 8 (Gary Ross, 2018) a Desobediencia. 

¿Cómo es eso posible? me reprocharéis ¿Cómo puedes preferir un film insustancial de atracos a un film que trata un asunto importante?

domingo, 17 de junio de 2018

Hedy Lamarr: from Extase to Wifi (Alexandra Dean, 2018)


Hedy Lamarr: from Extase to Wifi (Alexandra Dean, 2018). Un documental interesante y triste.
Quienes habéis leído mi libro El papel de las Mujeres en el cine, sabéis que admiro la inteligencia, el genio de inventora, el espíritu libre de Hedy Lamarr. En ese libro recuerdo -someramente, claro-  algunos episodios sorprendentes, innovadores atípicos de su vida. Copio aquí unos párrafos:
“En 1933 –con solo 19 años- rodó Extasis, de Gustav Machaty. La película generó un escándalo tremendo porque Hedy Lamarr (aún no se llamaba así) aparecía totalmente desnuda bañándose en un lago y corriendo por un bosque. En otra escena, simulaba un orgasmo. Era la primera vez en la historia del cine que se mostraban ambas cosas.
(la escena puede verse en: https://youtu.be/9jJgJXG-2vQ ).
Sus padres, asustados quizá por una hija tan “atípica”, la empujaron a casarse con Friedrich Mandl, uno de los cuatro mayores comerciantes de armas del momento, amigo personal de Mussolini y Hitler.
En casa de su marido, Hedy trató a grandes personajes de la época, políticos, militares de altísima graduación. Ella, sin embargo, vivía prácticamente encerrada y constantemente vigilada pues Mandl era extremadamente posesivo y celoso. Lamarr aprovechó su encierro para seguir estudiando ingeniería y aprovechó las frecuentaciones de Mandl para aprender los pormenores de la tecnología armamentística, conocimientos que le serían de gran utilidad para sus inventos posteriores.
Según contó en sus memorias, en 1937, consiguió escapar de su vida de esclavitud (así la llamaba). En efecto, después de drogar a la criada encargada de vigilarla y después de vestirse con su uniforme a fin de pasar desapercibida, logró escapar a París y a Londres. Allí entró en contacto con el mundo artístico y cinematográfico. Finalmente, unos meses más tarde, se marchó a EEUU donde inició una exitosa carrera como actriz, durante la cual rodó con los más grandes directores del momento. […]
En su vida hay, sin embargo, una faceta menos conocida pero extraordinaria: la de inventora. En efecto, en 1941, en plena guerra mundial, a fin de contribuir a la victoria aliada, Hedy Lamarr puso en práctica sus saberes armamenticos y de ingeniería y se lanzó a investigar -junto con el compositor George Antheil- un nuevo sistema de comunicación secreta. Cuando lo descubrieron, lo patentaron con sus respectivos nombres aunque, posteriormente ambos regalaron la patente al gobierno de USA.
La “técnica  Lamarr» es un procedimiento de codificación y transmisión totalmente innovador. Tanto que, en aquella época, no pudo aplicarse porque exigía pasar de un sistema mecánico a un sistema electrónico y tal cosa no se logró hasta el 1957."

Pero, viendo este documental (en el que he aprendido cosas que no sabía) he sentido mucha pena por ella y por todas esas grandes estrellas que, a cambio de su “rutilante” vida, pagaron un alto, altísimo precio.



jueves, 14 de junio de 2018

Desobediencia (Sebastián Lelio, 2018)

Nota: spoilers variados. Quedáis avisad@s.

Desobediencia de Sebastián Lelio me ha parecido mediocre tirando a maleja. Dura 114 minutos (nada menos) de los que, después de todo, los únicos que me han interesado son los que muestran detalles “etnográficos” relativos al funcionamiento de la comunidad judía ortodoxa. Digo que esos detalles me han entretenido (aunque tampoco me eran del todo desconocidos), no que me gusten porque, en efecto, las religiones, cuanto más ortodoxas, menos me gustan.